EL APORTE DE LA ASCESIS CRISTIANA AL BIENESTAR PSICOLOGICO

 

Colaboración de: Lic. Yuri Chavarry Tello

Psicólogo Clínico

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INTRODUCCIÓN

En un contexto cultural marcado por la inmediatez, el consumo y la evitación sistemática del malestar, hablar de ascesis cristiana suele despertar sospechas tanto en el ámbito secular como en ciertos discursos psicológicos contemporáneos. Con frecuencia se la asocia a represión, negación del cuerpo o sufrimiento inútil. Sin embargo, un análisis serio libre de reduccionismos espiritualistas y de prejuicios psicologistas permite reconocer que la ascesis cristiana ofrece aportes significativos al bienestar psicológico y a la integración de la personalidad.

Desde una antropología realista, compartida tanto por la tradición cristiana como por diversas corrientes psicológicas profundas, el ser humano no es un sujeto armónico por naturaleza, sino una unidad atravesada por tensiones, deseos contradictorios y conflictos interiores. En este punto, la ascesis aparece no como negación de lo humano, sino como una pedagogía del deseo y de la libertad, orientada al crecimiento integral de la persona (Juan Pablo II, 1993).

¿QUÉ SE ENTIENDE POR ASCESIS CRISTIANA?

El término ascesis proviene del griego áskesis, que significa ejercicio o entrenamiento. En la tradición cristiana, esta noción remite a un trabajo sistemático sobre uno mismo, que involucra la dimensión corporal, afectiva, volitiva y espiritual. No se reduce a prácticas externas como el ayuno o la abstinencia, sino que apunta a un proceso interior de ordenamiento de la vida.

Como sostiene Santo Tomás de Aquino (Siglo XIII) en la Suma Teológica, la virtud y, por tanto, la vida moral implica hábito, repetición y esfuerzo, ya que las pasiones humanas requieren ser educadas por la razón y orientadas hacia el bien. Desde esta perspectiva, la ascesis no destruye el deseo, sino que lo purifica y encauza, permitiendo que la persona actúe con mayor libertad interior.

ASCESIS Y AUTORREGULACIÓN EMOCIONAL

Uno de los aportes más claros de la ascesis cristiana al campo psicológico es su énfasis en la autorregulación. Prácticas como el ayuno moderado, el silencio, la vigilancia de los pensamientos y el examen de conciencia fomentan la capacidad de observar los propios estados internos sin quedar sometido a ellos.

La psicología contemporánea ha mostrado que la autorregulación es un factor clave para el bienestar psicológico. Estudios clásicos señalan que un adecuado control de impulsos se asocia con menor psicopatología, mejores relaciones interpersonales y mayor ajuste emocional y conductual (Tangney, Baumeister y Boone, 2004). En esta misma línea Baumeister y Vohs (2007) refieren que la ascesis cristiana puede entenderse como un entrenamiento prolongado de las funciones ejecutivas de la personalidad, fortaleciendo la tolerancia a la frustración y la capacidad de posponer gratificaciones inmediatas.

EDUCACIÓN DEL DESEO Y LA LIBERTAD INTERIOR

La ascesis cristiana parte de una afirmación antropológica decisiva, según la cual no todo lo que el ser humano desea le hace bien. Por ello, propone una educación del deseo que no equivale a represión, sino a discernimiento. En términos psicológicos, se trata del paso de una vida dominada por impulsos a una vida orientada por valores.

Santo Tomás de Aquino (Siglo XIII) distingue entre apetitos sensibles y apetito racional, señalando que la madurez moral implica que la razón ilumine y gobierne las inclinaciones, sin anularlas. Esta visión coincide con enfoques psicológicos que señalan que la confusión entre deseo, necesidad y valor constituye una fuente frecuente de malestar psíquico, ansiedad y conductas adictivas.

ASCESIS, SENTIDO Y RESILIENCIA

La relación entre ascesis y sentido resulta central. Viktor Frankl (2004) subrayó que el ser humano puede soportar grandes renuncias y sufrimientos cuando estos están integrados en un horizonte de significado. La ascesis cristiana se inserta en una visión orientada al sentido, donde la vida no se agota en el bienestar inmediato, sino que apunta a un fin trascendente.

Esta orientación al sentido fortalece la resiliencia psicológica, permitiendo afrontar el dolor sin caer en la desesperación. La renuncia voluntaria, cuando está dotada de sentido, no empobrece la vida psíquica, sino que la estructura, evitando que el sujeto quede a merced de las circunstancias externas o de sus estados emocionales fluctuantes.

ASCESIS Y ANTROPOLOGIA DEL DON

San Juan Pablo II (1981) en su magisterio, subraya que la libertad humana se realiza plenamente no en la satisfacción ilimitada de deseos, sino en el don de sí. Desde esta perspectiva, la ascesis prepara psicológica y espiritualmente para una vida relacional más madura, capaz de amar sin instrumentalizar al otro.

Este enfoque resulta clínicamente relevante, ya que muchos conflictos afectivos contemporáneos surgen de una concepción hedonista de la libertad, donde el otro es vivido como medio de gratificación. La ascesis, al introducir límites libremente asumidos, favorece relaciones más estables, responsables y respetuosas.

DIFERENCIAS CON EL ASCETISMO PATOLOGICO

Desde la psicología clínica, es imprescindible distinguir la ascesis cristiana auténtica de formas patológicas de ascetismo. No toda renuncia es saludable. Cuando la mortificación se vive como autoagresión, desprecio del cuerpo o búsqueda de control omnipotente, deja de ser una práctica virtuosa y se convierte en un síntoma.

La ascesis cristiana se caracteriza por estar orientada al amor, respetar los límites corporales y psíquicos, y desarrollarse dentro de una comunidad y bajo acompañamiento espiritual. Estos criterios permiten discernir entre una práctica integradora y una dinámica psicológicamente nociva.

APORTES PARA EL EJERCICIO PROFESIONAL

Para el psicólogo clínico sea creyente o no la ascesis cristiana ofrece claves valiosas. Revaloriza el esfuerzo personal sin caer en voluntarismos extremos, integra la dimensión ética y simbólica de la experiencia humana, y ofrece recursos para el trabajo con la culpa, el perdón y la responsabilidad.

En pacientes creyentes, ignorar esta dimensión puede empobrecer el proceso terapéutico. Integrarla, en cambio, permite acompañar de manera más respetuosa y eficaz el camino de maduración personal.

Es así como a ascesis cristiana, correctamente comprendida, no es enemiga de la salud mental. Por el contrario, constituye una escuela de madurez psicológica, de integración interior y de libertad responsable. Como recordaba Frankl (2004) el ser humano no se realiza evitando el sacrificio, sino encontrando un sentido que lo justifique.

Por su parte San Juan Pablo II (1993) afirmaba que en una cultura que absolutiza el placer y evita el esfuerzo, la ascesis recuerda una verdad psicológica fundamental, como el hecho de que no todo límite daña, ni toda renuncia empobrece. A veces, el camino hacia el bienestar pasa por aprender a decir no, no como desprecio a la vida, sino por amor a una vida más plena, libre y con sentido.

REFERENCIAS

1.     Baumeister, R. F., y Vohs, K. D. (2007). Self‐regulation, ego depletion, and motivation. Social and Personality Psychology Compass, 1(1), 115–128. https://doi.org/10.1111/j.1751-9004.2007.00001.

2.     Frankl, V. E. (2004). El hombre en busca de sentido (22.a ed.). Herder.

3.     Juan Pablo II. (1981). Laborem exercens. Libreria Editrice Vaticana.

4.     Juan Pablo II. (1993). Veritatis splendor. Libreria Editrice Vaticana.

5.     Santo Tomás de Aquino. Suma teológica (Vols. I–V). Biblioteca de Autores Cristianos, 2001. (Obra original del siglo XIII).

6.     Tangney, J. P., Baumeister, R. F., y Boone, A. L. (2004). High self‐control predicts good adjustment, less pathology, better grades, and interpersonal success. Journal of Personality, 72(2), 271–324. https://doi.org/10.1111/j.0022-3506.2004.00263

Por Lic. Yuri Chávarry Tello
Psicólogo clínico y católico comprometido con el diálogo fe-razón. 

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Diego Fernando García

Soy el administrador del Pensamiento Serio. Soy un lector de filosofía, libros que hablan de pensamiento humano, mi corriente filosófica es: neo-realismo analógico. Escritor de blog, artículos, creador del proyecto «pensamiento serio». Me gusta el tomismo y la Filosofía Colombiana.

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