ATRACCIÓN AL MISMO SEXO Y BUSQUEDA DE INTEGRACIÓN PERSONAL: UNA REFLEXIÓN PSICOLOGICA, ÉTICA Y ANTROPOLOGICA DESDE LA CLINICA CONTEMPORANEA Y LA FE CRISTIANA


Tabla de Contenido Automática

TABLA DE CONTENIDO

Lic. Yuri Chavarry Tello

Psicólogo Clínico

 

INTRODUCCIÓN

 

La cuestión de la atracción hacia el mismo sexo (AMS) continúa siendo objeto de debate en los ámbitos psicológico, ético y religioso. Mientras la psicología contemporánea sostiene mayoritariamente que la homosexualidad no constituye un trastorno mental ni una patología clínica, algunos autores han propuesto modelos explicativos alternativos que consideran la AMS, en ciertos casos, como un fenómeno dinámico vinculado a procesos del desarrollo psicoafectivo.

 

El presente artículo no busca establecer un consenso inexistente, sino analizar críticamente la posibilidad de cambio o atenuación de la AMS a partir de la literatura asociada a la psicología reparativa, en diálogo con la antropología y la moral propuestas por la Iglesia Católica. Se trata de una reflexión situada, consciente de sus límites teóricos, científicos y éticos.

 

LA HOMOSEXUALIDAD COMO HIPOTESIS DE DESAJUSTE EN EL DESARROLLO PSICOAFECTIVO

 

Autores como Nicolosi (1991, 1993) y Cohen (2000, 2007, 2013) han sostenido que la AMS no presenta una etiología biológica o genética concluyente, y que en determinados sujetos podría estar relacionada con experiencias tempranas de carencia afectiva, inseguridad relacional o dificultades en la consolidación identitaria. Entre los factores más frecuentemente señalados por estos enfoques se encuentran:

 

1.     Dificultades en la vivencia afectiva de la identidad de género, no entendidas como confusión cognitiva, sino como una percepción persistente de inadecuación o falta de afirmación emocional.

 

2.     Vinculación parental insegura, particularmente con el progenitor del mismo sexo, lo cual habría interferido en los procesos de identificación y validación afectiva.

3.     Experiencias relacionales adversas, como rechazo social, acoso, humillación o abuso sexual infantil, que podrían haber contribuido a la erotización de necesidades legítimas de cercanía, protección y pertenencia tras la pubertad.

 

Desde esta perspectiva, la AMS no es concebida como una identidad esencial e inmutable, sino como un fenómeno psicológico complejo y heterogéneo, cuya expresión puede variar según la historia personal y relacional del individuo.

 

EL PROCESO TERAPEUTICO: PROPUESTAS DE CAMBIO Y CRITERIOS DE PRUDENCIA CLÍNICA

 

Los modelos de psicología reparativa parten del supuesto de que, al estar vinculada a factores relacionales y emocionales, la AMS podría experimentar modificaciones en personas que libremente lo desean, sin coerción externa, presión moral ni objetivos impuestos. Entre las estrategias terapéuticas descritas en esta literatura se incluyen:

 

Fortalecimiento de vínculos afectivos no sexualizados con personas del mismo sexo, orientados a la afirmación identitaria.

 

1.     Trabajo con la memoria emocional, centrado en la identificación de pérdidas, carencias o heridas tempranas, promoviendo procesos de duelo, perdón y resignificación.

 

2.     Regulación de la conducta sexual, entendida como una dimensión secundaria que puede modificarse cuando las necesidades afectivas subyacentes son atendidas de manera adecuada.

 

Incluso dentro de estos enfoques, los propios autores reconocen que los resultados no son uniformes ni garantizados, y que el proceso terapéutico no debe prometer cambios específicos en la orientación sexual como criterio de éxito clínico.

 

RESULTADOS POSIBLES, VARIABILIDAD DEL CAMBIO Y SOBRIEDAD AFECTIVA

 

La literatura reparativa distingue diversos niveles de resultado clínico:

 

1.     Cambio significativo en la experiencia de la atracción, con emergencia de deseos heterosexuales relativamente estables en algunos casos.

 

2.     Disminución de la intensidad de la AMS, lo que permite una mayor autodeterminación, integración personal y control conductual.

 

3.     Persistencia de la atracción con integración personal, donde el sujeto deja de definir su identidad y su conducta exclusivamente en función de ella.

 

Nicolosi (1993) ilustra este último escenario mediante la conocida “parábola de los floreros”, señalando que la presencia ocasional de pensamientos homoeróticos no implica fracaso terapéutico, siempre que el individuo no se identifique con ellos ni los traduzca en conducta.

 

CONSENSO ACTUAL EN LA PSICOLOGIA CIENTIFICA Y DEBATE ÉTICO

 

Desde la psicología académica contemporánea existe un amplio consenso institucional en afirmar que la homosexualidad no constituye un trastorno mental, y en rechazar toda forma de intervención coercitiva, estigmatizante o basada en promesas de cambio garantizado (American Psychological Association, 2009).

 

Diversos informes profesionales han advertido que las denominadas terapias de conversión, cuando se aplican sin criterios éticos rigurosos, pueden generar efectos iatrogénicos, tales como aumento de ansiedad, depresión, culpa o conflicto identitario, especialmente cuando se realizan bajo presión familiar, social o religiosa.

 

No obstante, este consenso no equivale a una demostración empírica de la inmutabilidad absoluta de la atracción sexual, sino que responde principalmente a una postura normativa y preventiva, orientada a la protección de la dignidad, la autonomía y la salud mental de las personas. Por ello resulta necesario distinguir entre:

 

1.     La legítima prohibición ética de la coerción terapéutica.

 

2.     La negación absoluta de cualquier posibilidad de variabilidad subjetiva, que no cuenta con evidencia concluyente en todos los casos.

3.     El derecho del paciente adulto a explorar, libremente y sin promesas de resultado, los significados psicológicos de su experiencia afectiva y sexual.

 

En este marco, los modelos de psicología reparativa deben ser comprendidos como enfoques teóricos minoritarios y altamente debatidos, cuya validez clínica general no es reconocida por el consenso actual, pero que algunos profesionales continúan defendiendo en contextos muy específicos, bajo estrictos criterios éticos de autonomía, no maleficencia y respeto a la persona.

 

VISIÓN ANTROPOLOGIA Y MORAL DE LA IGLESIA CATOLICA

 

El Catecismo de la Iglesia Católica distingue entre la inclinación y los actos homosexuales, afirmando que las personas con tendencias homosexuales deben ser acogidas con respeto, compasión y delicadeza, y están llamadas, como todo cristiano, a la santidad (Iglesia Católica, 1997, nn. 2357–2359).

 

Desde esta antropología, la castidad no se concibe como represión patológica, sino como una forma de integración de la sexualidad al servicio del amor, la libertad interior y la responsabilidad moral. Para muchos creyentes, esta vía constituye un camino realista y espiritualmente fecundo, independientemente de que se produzcan cambios en la atracción sexual.

 

CONCLUSIONES Y ALGUNAS CONSIDERACIONES PERSONALES

 

Las fuentes analizadas sugieren que, en determinados casos, la atracción hacia el mismo sexo puede comprenderse como una experiencia psicoafectiva no plenamente integrada, susceptible de cambio parcial o progresivo. Sin embargo, incluso dentro de estos enfoques, se reconoce que la reversión total no es universal ni obligatoria.

 

Desde una mirada clínica y cristiana integradora, la salud mental y espiritual no se mide exclusivamente por la orientación sexual, sino por la capacidad de la persona para vivir con coherencia, libertad interior y responsabilidad moral. En este sentido, la integración personal (incluida la castidad libremente asumida) puede constituir un criterio válido de bienestar humano y espiritual.

 

El presente artículo ha sido elaborado desde mi doble condición de psicólogo clínico y católico practicante. Como profesional de la salud mental, reconozco el consenso actual de la psicología científica respecto a la no patologización de la homosexualidad y la necesidad ética de rechazar toda forma de intervención coercitiva o dañina.

 

Como creyente católico, asumo una antropología que concibe la sexualidad humana integrada a una vocación más amplia de amor y responsabilidad moral. Mi apreciación personal es que la atracción hacia el mismo sexo no se presenta de manera uniforme en todos los individuos, ya que en algunos casos puede experimentar modificaciones; en otros, persiste, haciendo de la castidad libremente asumida un camino realista de integración personal y espiritual. El objetivo de este trabajo no es clausurar el debate, sino contribuir a una reflexión seria, respetuosa y honesta, allí donde la psicología, la ética y la fe se interceptan.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

 

1.     American Psychological Association. (2009). Report of the American Psychological Association Task Force on Appropriate Therapeutic Responses to Sexual Orientation. APA.

 

2.     Cohen, R. (2000). Comprender y sanar la homosexualidad. Oakhill Press.

 

3.     Cohen, R. (2007). Hijos gays, padres heterosexuales: Plan de curación familiar. InterVarsity Press.

 

4.     Cohen, R. (2013). Abriendo las puertas del armario: Lo que no sabías sobre la homosexualidad. LibrosLibres.

 

5.     Iglesia Católica. (1997). Catecismo de la Iglesia Católica. Libreria Editrice Vaticana.

 

6.     Muñoz Iturrieta, P. (2019). Atrapado en el cuerpo equivocado: La ideología de género frente a la ciencia y la filosofía. Editorial Katejón.

 

7.     Nicolosi, J. (1991). Terapia reparativa de la homosexualidad masculina: Un nuevo enfoque clínico. Jason Aronson.

 

8.     Nicolosi, J. (1993). Sanar la homosexualidad: Historias de casos de la terapia reparativa. Jason Aronson.

Como citar este artículo  

Formatos de Citación
Crea tu cita haciendo clic en cada botón
  

Por Lic. Yuri Chávarry Tello
Psicólogo clínico y católico comprometido con el diálogo fe-razón. 

Publicar con nosotros

Pensamiento Serio  Únete a:                              Donar 

                              
whatsapp    Telegram      Discord     Boletín electrónico                                Donar   
Diego Fernando García

Soy el administrador del Pensamiento Serio. Soy un lector de filosofía, libros que hablan de pensamiento humano, mi corriente filosófica es: neo-realismo analógico. Escritor de blog, artículos, creador del proyecto «pensamiento serio». Me gusta el tomismo y la Filosofía Colombiana.

Publicar un comentario

Espero comentarios adjuntos en alguna de las entradas de mi página web, preguntas cortas e interesantes, en el formulario de este portal o por correo electrónico. Las interpretaciones que se den a esta exposición: clara, concisa, profunda y precisa no es responsabilidad de Diego García; sino de la persona que escribe la critica positiva o negativa, no se responde por daños o perjuicios que se causaran por dichas notas.

Artículo Anterior Artículo Siguiente