Parte 1 de 2: Cómo afrontar una epidemia desde la fe

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bien.


* En una crisis hay bendición y hay verdad: quiénes somos y en qué creemos realmente se muestra sobre todo cuando hay dificultades.

* Hoy muchos nos están dando indicaciones sobre cómo cuidar nuestra salud física y corporal. Son recomendaciones importantes y útiles pero, si nos damos cuenta, solo se refieren a un aspecto de nuestra vida: lo propio del cuerpo. La verdad es que hay otros combates que deben ser tenidos cuenta: este tiempo implica un combate emocional, mental y también espiritual.

LA DIMENSIÓN EMOCIONAL

* Es importante darse cuenta y asumir nuestra realidad: no somos de piedra ni de hierro. Por ello lo primero es COMPRENDER. Tomar una actitud de comprensión hacia nosotros mismos y entender que es normal que tengamos niveles de preocupación y cierto nerviosismo.

* En segundo lugar, y sobre la base de la información más fiable que tengamos, hay que DIMENSIONAR lo que está sucediendo para no caer ni en la irresponsabilidad ni en el pánico.

* Tercero, hemos de FILTRAR la información que recibimos. No darle poder a todo lo que escuchamos ni mucho menos transmitirlo porque sí, porque nos ha llegado.

* Cuarto, en la medida de lo posible, hemos de NORMALIZAR nuestras actividades, es decir: hay que dar el tiempo necesario a las precauciones y cuidados pero no hay que centrar todo el pensamiento y todos nuestros recursos simplemente dando vueltas en nuestra cabeza a los problemas. Hay un punto en que pensar más en el tema solo trae angustia y no ayuda en nada. Por eso hay que hacer la vida tan normal como sea posible sin perder de vista los cuidados.

* Y por último, no debemos olvidar, sobre todo en el trato con los más pequeños, que debemos dar también espacio a la alegría y no perder la capacidad de SONREÍR.







Diego Fernando García

Soy Licenciado en Filosofía por la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD), graduado el 20 de diciembre de 2025. Cursé un Ciclo Filosófico de cuatro años en el Seminario Mayor de la Diócesis de Málaga-Soatá y soy Técnico en Sistemas de la Fundación Autónoma de Santander. Mi pensamiento se orienta hacia el neorrealismo analógico, con especial interés en Aristóteles, la filosofía colombiana y la reflexión sobre la persona. Entre mis principales referentes están Santo Tomás de Aquino, Enrique Dussel y Mauricio Beuchot. He profundizado en el pensamiento de Abelardo Lobato, sobre cuya concepción de la persona realicé mi monografía de grado. Asimismo, soy creador de un sistema utópico inspirado en el pensamiento de Tomás Moro. Soy creador de Pensamiento Serio, proyecto dedicado a la reflexión filosófica sobre la sociedad y el sentido, desarrollado mediante una página web, YouTube, newsletters, blogs, Discord y otras plataformas digitales. Mi propósito es acercar la filosofía a la vida cotidiana y promover una reflexión seria sobre el ser humano y nuestro tiempo.

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