La guerra espiritual 1.


Reflejando el bien y el mal; hoy se puede entender los dos caminos. No sé cuantas personas pueden decir. ¡No estoy obrando bien!. Hay que reconocer que Dios es bueno, estamos en una guerra. No es fácil la vida pero Dios te da la oportunidad de ir adelante, de ser un vencedor, ahora se a donde tengo que ir. Alza tus ojos tan lejos como puedas ver Jesús te ha dado el poder para ser mejor.

La revelación de Dios se hace total, pero se debe enfocar la guerra contra la carne, el mundo, y el demonio. El pecado es personal, social, sobrenatural. Si logramos entender esto; se cambia la vida. Vivimos una vida pecaminosa esto viene de la vida de Adán y de Eva.

El Diablo es el autor del pecado, y nos coloca mentiras. Nosotros nacemos para vivir en bendición pero Satanás nos deja perplejos porque sus métodos son tiples, es astuto en la guerra. El nos confunde. Hay que pedir a Dios para triunfar en el bien.

No debemos permitir que el diablo se vista de oveja y nos ataque. A veces resulta difícil como infernal que personas cimentadas en Dios las vemos caer. Por eso dice la palabra: “El que este de pie que tenga cuidado para que no se caiga”.

Nada puede capacitarnos para resistir las artimañas de Satanás solamente el poder de Dios, la excitación de la carne, inmediatamente esta carne se ve reforzada por el mal.

Cristo pago el precio por nosotros un ladrón refleja el bien y el otro el mal. Uno cambia de vida de la misma manera Jesús quiere cambiar tu vida; porque Cristo es verdad y vida; porque tiene lazos de amor, porque en mi camino se necesita la voluntad. El Señor te está diciendo: ¡ Hoy es el día de tu liberación!. Yo quiero llevarte adelante… yo escribo en tu vida en reglones torcidos.

Señor Jesucristo hoy te pido que entres en mi ser, escríbame en el libro de la vida bórrame del libro del mundo. Ya no quiero estar con tristeza me abandono a tus manos, nunca quiero abandonarte por cosas que no valen la pena; otros sistemas nos ofrecen muchas cosas, pero todo es basura comparado con Jesucristo. El hijo de Dios vino a romper el mundo de la muerte. Usted que toma trago, o droga hoy Jesús quiere cambiarte porque el dador de la vida, pago un precio muy alto por ti. Di no vuelvo a pecar dilo de todo corazón. Yo lo reto mi amigo para que le digas si a Jesús, cuéntale tus problemas, el ya no quiere que malgastes tu dinero.

En el sitio donde estés; El Espíritu Santo está contigo; iluminándote y santificándote. Hoy se derrama un nuevo pentecostés; hoy hay sanación de enfermedad en el nombre de Jesús de Nazaret.

Es un revolcón de Salvación.

Tu amigo de siempre Diego García.



Diego Fernando García

Soy Licenciado en Filosofía por la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD), graduado el 20 de diciembre de 2025. Cursé un Ciclo Filosófico de cuatro años en el Seminario Mayor de la Diócesis de Málaga-Soatá y soy Técnico en Sistemas de la Fundación Autónoma de Santander. Mi pensamiento se orienta hacia el neorrealismo analógico, con especial interés en Aristóteles, la filosofía colombiana y la reflexión sobre la persona. Entre mis principales referentes están Santo Tomás de Aquino, Enrique Dussel y Mauricio Beuchot. He profundizado en el pensamiento de Abelardo Lobato, sobre cuya concepción de la persona realicé mi monografía de grado. Asimismo, soy creador de un sistema utópico inspirado en el pensamiento de Tomás Moro. Soy creador de Pensamiento Serio, proyecto dedicado a la reflexión filosófica sobre la sociedad y el sentido, desarrollado mediante una página web, YouTube, newsletters, blogs, Discord y otras plataformas digitales. Mi propósito es acercar la filosofía a la vida cotidiana y promover una reflexión seria sobre el ser humano y nuestro tiempo.

Publicar un comentario

Espero comentarios adjuntos en alguna de las entradas de mi página web, preguntas cortas e interesantes, en el formulario de este portal o por correo electrónico. Las interpretaciones que se den a esta exposición: clara, concisa, profunda y precisa no es responsabilidad de Diego García; sino de la persona que escribe la critica positiva o negativa, no se responde por daños o perjuicios que se causaran por dichas notas.

Artículo Anterior Artículo Siguiente